Acerca de

Un poco de mi historia

Hola y bienvenidos a mi portal de creatividad: Arte Holística By Alejandra León.

Una de las cosas que me gusta en la vida es pintar, lo hacía desde pequeñita. Sin embargo, en primero de primaria la profesora Adela se empecinó al entregarle un trabajo de manualidades en decirme: “Esto no lo pudiste hacer tú, te lo hizo tu mamá”, (a quien por cierto las manualidades se le daban de lujo).

El “trauma” me duró hasta 9o grado, cuando nuevamente la pintura vino a mí a través de una clase en el cole. La disfruté como enana, le hacia los cuadros a mis compañeros, vendía cuadros, la mesa del salón de mi casa era una locura. Hasta que me llamaron a Rectoría y me “castigaron” un tiempo

Y lo que empezó como un regalo original para una amiga, gustó y me gustó tanto que me he “volcado” a ello. El viaje y la conexión que me está dando está siendo más que mágico.

Arte Holística

Sale a la luz en tiempo de pandemia; y es mi catalizador durante miproceso de separación.

Un año de cierres y de reconexión con mi esencia

Soy o hago parte de una de las tantas relaciones que en medio de la pandemia se rompió. En mi caso, sin previo aviso. Y así, de un momento a otro me encontré en un escenario desértico, sola y con la angustia a flor de piel (lejos de mi familia , en medio de una pandemia, con la angustia propia de un divorcio encima, pero añadido a la incertidumbre del escenario socio sanitario. Estar fuera de casa era peligroso, estar dentro de casa, emocionalmente también.

Me pude haber caído, deprimido, paralizado y quedado hecha añicos; entonces vinieron ellas, mis ancentras, guías, maestros y maestras a sostenerme. En medio de mis lagrimas, el dolor de la pérdida, la traición, el miedo a lo que vendrá y todo lo que significa: “me separo en pandemia los pinceles se han convertido en mis aliados, mi recurso para plasmar mis emociones y transitar este duelo amorosamente conmigo.

Y así, entre lagrimas, miedo e incertidumbre sigo pintando, cada vez que encuentro un hueco me conecto con ello, con ellas, con la magia, con el inconsciente que cataliza y sublima el dolor para darme fuerza a seguir y continuar.

Y en medio de este proceso, vuelvo a andar por el campo (hace mucho no lo hacía sola y tanto tiempo). Y en ese andar, las plantas me vuelven a llamar; mi abuela susurra con su voz el camino, recuerdo a mi madre, sus yerbas, aguas, cremas, hunguentos, sahumerios y el poder de las plantas para elevar la vibración. Poco a poco mis manos empiezan a tejer ramilletes y a sahumar mi nuevo espacio mientras transito de esta muerte a una nueva vida. Y es así que doy forma a los smudge stick. Un homenaje a mis ancestras, su legado indígena y su poder sanador.

Es un gusto tenerte aquí, compartiendo un pedacito más de Alejandra León – Terapia Holística

 

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